>>Cuenta la leyenda que una inocente damisela, Perséfone, hija de Zeus y Deméter, fue raptada por el rey del inframundo, Hades.
Sucedió que Hades, paseaba un día por los límites de sus terrenos, cerca del hogar de Perséfone, y la vio. Ella tenía todo lo que él no podía tener, esa vitalidad, esa dulzura, esa inocencia, tanta ternura... y se enamoró. (...)
Insistió en casarse con ella y la raptó, dejándola caer a su reino. Ella sintió un funesto deseo de seguirlo, y pronto se enamoró de él dándole el "Sí, quiero".
Hades la ofrecía su incondicional amor, aparte de todo tipo de presentes y riquezas, por lo que ella se encontraba muy a gusto al lado del dios al que tanto amaba y que tanto la cuidaba. Él le ofreció una granada para calmar su hambre, pero... lo que ella desconocía era que quien come frutos del inframundo no puede salir jamás de ahí... (...)<<
